Al terminar es común que empecemos hacer balances de todo lo que paso, y planteemos los
objetivos para el año que inicia.
Debemos hacer un espacio también
para darle gracias a Dios
Vamos a 2 Tesalonicenses 1:3
3 Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe
va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás;
Es tiempo de dar gracias a Dios porque nuestra fe
va creciendo, es decir, nos estamos fortaleciendo en la fe y esto es porque Dios está haciendo en nosotros generando el crecimiento. cada día revela su palabra para avanzar para llegar a vivir libres.
Debemos agradecer a Dios por que nos hemos fortalecido en la fe, Él ha hecho en nosotros
y está generando un crecimiento.
Damos también gracias a Dios porque su
amor que fue derramado en nosotros el cual está identificado en 1 Corintios 13 se está revelando a nosotros generando reconciliación y armonía pero también comprensión ,purificando el alma
de rencores y resentimientos, para que no
aparezca raíz de amargura.
Damos gracias a Dios por lo que está haciendo en cada persona de la congregación
como dice en 1 Corintios 3:6-7
6 Yo planté, Apolos regó;
pero el crecimiento lo ha dado Dios.
7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.
Para finalizar vamos a la siguiente promesa
de Dios para nuestra vida en Efesios 3:20
Y a Aquel que es poderoso para hacer todas
las cosas mucho más abundantemente
de lo que pedimos o entendemos,
según el poder que actúa en nosotros