Predicas

DIOS ES OMNIPRESENTE Y OMNISCIENTE

Jeremías 23:23-24
¿Soy yo Dios de cerca solamente,
dice Jehová, y no Dios desde muy lejos?
¿Se ocultará alguno, dice Jehová,
 en escondrijos que yo no lo vea?
 ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra?

Salmos 139 :1-4
 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.
 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.
Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
 Pues aún no está la palabra en mi lengua,
Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

Salmos 139: 7-12
 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado,
he aquí, allí tú estás.
Si tomare las alas del alba
habitare en el extremo del mar,
Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.
 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

2 Reyes 6:8-12
Tenía el rey de Siria guerra contra Israel,
 y consultando con sus siervos, dijo:
En tal y tal lugar estará mi campamento.
Y el varón de Dios envió a decir al rey de Israel:
 Mira que no pases por tal lugar,
porque los sirios van allí.
Entonces el rey de Israel envió a aquel lugar
que el varón de Dios había dicho;
y así lo hizo una y otra vez con el fin de cuidarse.
Y el corazón del rey de Siria se turbó por esto;
y llamando a sus siervos, les dijo: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel?
Entonces uno de los siervos dijo:
No, rey señor mío, sino que el profeta Eliseo
 está en Israel, el cual declara al rey de Israel
las palabras que tú hablas en tu cámara más secreta.

Jonás 1:3
Y Jonás se levantó para huir de la presencia
de Jehová a
Tarsis, y descendió a Jope,
y halló una nave que partía para Tarsis;
 y pagando su pasaje, entró en ella para irse
con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.

Jonas 1:3-17
 Y Jonás se levantó para huir de la presencia de
Jehová a Tarsis, y descendió a Jope,
 y halló una nave que partía para Tarsis;
y pagando su pasaje,
entró en ella para irse con ellos a Tarsis,
 lejos de la presencia de Jehová.
Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar,
 y hubo en el mar una tempestad tan grande
 que se pensó que se partiría la nave
.
Y los marineros tuvieron miedo,
y cada uno clamaba a su dios;
y echaron al mar los enseres que había en la nave,
para descargarla de ellos.
Pero Jonás había bajado al interior de la nave,
 y se había echado a dormir.
Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo:
 ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros,
y no pereceremos.
 Y dijeron cada uno a su compañero:
Venid y echemos suertes, para que sepamos por causa de quién nos ha venido este mal. Y echaron suertes,
y la suerte cayó sobre Jonás.
Entonces le dijeron ellos: Decláranos ahora
por qué nos ha venido este mal.
 ¿Qué oficio tienes, y de dónde vienes?
¿Cuál es tu tierra, y de qué pueblo eres?
Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová,
Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.
Y aquellos hombres temieron sobremanera,
y le dijeron: ¿Por qué has hecho esto?
Porque ellos sabían que huía de la presencia de Jehová, pues él se lo había declarado.
Y le dijeron: ¿Qué haremos contigo para que
el mar se nos aquiete? Porque el mar
se iba embraveciendo más y más.
El les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.
Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos.
Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová,
 has hecho como has querido.
Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar;
y el mar se aquietó de su furor.
Y temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor,
 y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos.
 Pero Jehová tenía preparado un gran pez
 que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en
 el vientre del pez tres días y tres noches.

2 Samuel 12:15
Y escribió en la carta, diciendo:
Poned a Urías al frente, en lo más recio de la batalla,
y retiraos de él, para que sea herido y muera.

Jeremías 17:10
Yo Jehová, que escudriño la mente,
que pruebo el corazón, 

Mateo 9:2-4
 Y sucedió que le trajeron un paralítico, tendido sobre una cama; y al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados.
 Entonces algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema. Y conociendo Jesús los pensamientos de ellos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

Job 34:21
Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre,
Y ve todos sus pasos.

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