Meditación Diaria

MANSEDUMBRE

Eclesiastés 10:4
Si el espíritu del príncipe se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas.

En Gálatas 5:23 vemos que La mansedumbre es un fruto del Espíritu, es decir, que se manifiesta gracias a nuestra relación personal con Dios.

Regresemos al versículo inicial, “porque la mansedumbre hará cesar grandes ofensas”, este fruto nos permitirá tener mejores relaciones con nuestro prójimo, ya que seremos personas más tranquilas y guiados por el Espíritu.

En la biblia encontramos en:

Números 12:3

Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.

En los libros de Éxodo, Números y Deuteronomio encontramos la historia de Moisés y el pueblo de Israel.

El pueblo de Israel en varias ocasiones se enfrentó a Moisés, cuestionando su liderazgo, sin embargo Moisés no reaccionaba en contra del pueblo; por el contrario intercedía en oración  por el pueblo de Israel, vamos a:

Deuteronomio 9:25-27
25 Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir.
26 Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa.
27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado,

La mansedumbre no es debilidad; es firmeza y fortaleza, nos permite permanecer humildes en medio de las diferentes circunstancias.

Ahora, vamos a

Tito 3:2
Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

El fruto de la mansedumbre nos permite tratar con respeto a todas las personas.

En este tiempo de pandemia, estamos compartiendo más tiempo con nuestra familia por lo que es vital que se presente la mansedumbre para evitar las ofensas y el maltrato.  

Oramos para que Dios alumbre nuestro entendimiento para que podamos ver la necesidad de la relación personal con Dios, y de esta manera se manifieste en nosotros los frutos del espíritu.

Para finalizar Recordemos:

                 Proverbios 28:25                    
Más el que confía en el Señor prosperará

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