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PARÁBOLA DEL REMIENDO DE PAÑO NUEVO

PARABOLA DEL REMIENDO DE PAÑO NUEVO

Lucas 5:33-36
33 Entonces ellos le dijeron:
¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces
y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos,
pero los tuyos comen y beben?
34 Él les dijo:
¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas
 ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?
35 Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán.
36 Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.

Romanos 11:1-6
Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo?
En ninguna manera. Porque también yo soy israelita,
de la descendencia de Abraham,
de la tribu de Benjamín.
No ha desechado Dios a su pueblo,
 al cual desde antes conoció.
¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura,
cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo:
Señor, a tus profetas han dado muerte,
y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado,
y procuran matarme?
Pero ¿qué le dice la divina respuesta?
Me he reservado siete mil hombres,
 que no han doblado la rodilla delante de Baal.
Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia;
de otra manera la obra ya no es obra.

Hechos 15:1-11
Entonces algunos que venían de Judea enseñaban
a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme
al rito de Moisés, no podéis ser salvos.
Pero algunos de la secta de los fariseos,
que habían creído, se levantaron diciendo:
Es necesario circuncidarlos,
y mandarles que guarden la ley de Moisés.
Y Dios, que conoce los corazones, les dio testimonio, dándoles el Espíritu Santo lo mismo que a nosotros;
y ninguna diferencia hizo entre nosotros y ellos, purificando por la fe sus corazones.
10 Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?
11 Antes creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos, de igual modo que ellos.
   

Gálatas 2:11-16
11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía,
le resistí cara a
cara, porque era de condenar.
12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron,
 se retraía y se apartaba,
porque tenía miedo de los de la circuncisión.
13 Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.
14 Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?
15 Nosotros, judíos de nacimiento,
y no pecadores de entre los gentiles,
16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.

Gálatas 3:11-12
11 Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios,
 es
evidente, porque: El justo por la fe vivirá;
12 y la ley no es de fe, sino que dice:
El que hiciere estas cosas vivirá por ellas.

Gálatas 3:18
18 Porque si la herencia es por la ley,
ya no es por la promesa; 
pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.

Romanos 6:14
14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia

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