QUE LA PALABRA DEL SEÑOR CORRA

DIOS

Primero vamos a hablar del mar muerto,
este tiene unos 80 km de largo y un ancho máximo de unos 16 km; su superficie es aproximadamente de 810 km². Recibe agua del río Jordán, de otras fuentes menores y de la escasa precipitación que se produce sobre el lago, y el nivel de sus aguas es el resultado del balance entre estos aportes y la evaporación.

Una de las razones por las que el mar Muerto es tan salado se debe a que está ubicado en una cuenca hidrográfica endorreica, es decir, no hay salidas.
 Los minerales que desembocan en él se
quedan allí para siempre.

La mayoría de los cuerpos de agua dulce tienen puntos de salida, como los ríos y arroyos, lo que les permite disponer de los minerales disueltos que pueden fluir en ellos de otras fuentes.

Hay varios ríos y arroyos que desembocan en el mar Muerto, pero ninguno que drene hacia fuera.

El mar muerto es todo un atractivo turístico, el cuerpo humano flota sin esfuerzo en el agua, porque la densidad de este último es menor que la densidad del agua salada del propio lago.

El mar muerto es un lago que tiene muchas características que lo hacen único, pero para nuestra meditación vamos a enfocarnos en la siguiente “Hay varios ríos y arroyos que desembocan en el mar muerto, pero ninguno que drene hacia fuera”,es decir,
El agua no corre.

Ahora vamos a la palabra:

2 Tesalonicenses 3:1
Por lo demás, hermanos, orad por nosotros,
para que la palabra del Señor corra y sea glorificada,
 así como lo fue entre vosotros.

El versículo dice que debemos orar para que la palabra del Señor corra, es decir, no debe quedar estancada en nosotros; no podemos caer en la complacencia de disfrutar solos de la verdad del evangelio.

Recordemos que nosotros somos colaboradores de Dios, unos siembran y otros riegan, la palabra del Señor está corriendo hacia nuestro prójimo.

Es un gran privilegio compartir con amor, gozo y paciencia la palabra del Señor a nuestro prójimo porque es el camino, la verdad y la vida, así todos avanzamos a la unidad de la fe.

Oramos para que cada uno seamos un medio para que la palabra del Señor corra y sea glorificada como en nosotros.

Para finalizar recordemos lo que dice en:

Mateo 6:33
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

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