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¿ERES DISCIPLINADO?

DIOS

¿ERES DISCIPLINADO?

Hoy compartiremos sobre lo importante de ser disciplinado en la vida, veamos esta historia:

Un pianista famoso daba un recital en una fiesta. 
La anfitriona le dijo: 

Haría lo que fuera por tocar como usted. 

El pianista la miro pensativo y replicó: 
No, no haría lo que fuera. 

La anfitriona avergonzada frente a sus invitados dijo:
sí, haría cualquier cosa.

 El pianista negó con la cabeza: 
Le fascinaría tocar como yo en este momento, pero no estaría dispuesta a practicar ocho horas diarias al día, durante los próximos 20 años para alcanzar este dominio.

El pianista de la historia nos enseña que la disciplina genera fruto, Vamos a la palabra:

1 Corintios 9:25
25 Todos los deportistas que compiten en la carrera tienen que entrenar con disciplina. Lo hacen para poder recibir un premio que no dura. Pero nuestro premio dura para siempre.

Para obtener logros naturales es necesario ser disciplinado constante y perseverar.

Un atleta para poder ganar premios debe perseverar en los entrenamientos y abstenerse de hacer cosas que interrumpan su proceso. De la misma manera funciona la vida espiritual, debes de abstenerte de sentir odio, resentimiento, etc. para lograr tus objetivos.

La vida espiritual es como una maratón:

1. Tenemos una meta clara

Efesios 4:13
13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;

Lo maravilloso es que el premio es para todos, porque debemos ayudarnos unos a otros, para que “todos lleguemos a la unidad de la fe, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”, es decir, reinar en vida.

2. Debemos ser constantes y perseverar en la lectura de la palabra “La fe es por el oír y el oír por la palabra”; también en la oración; dice en Lucas 18:1 la necesidad de orar y no desmayar, y no debemos olvidar tampoco el congregarnos.

Hebreos 10:25
no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

 Así como el atleta asiste a todos sus entrenamientos y hace todo lo que le corresponde para estar preparado para el día de la competencia, debes prepararte tú en tu vida espiritual.

Avanza con paciencia hacia tu meta espiritual:

Hebreos 12:1
… y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, y sin el peso del pasado,
porque el que está en Cristo nueva criatura es”

vamos a:

Filipenses 3:13-14
13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Oramos para que no decaigas y perseveres en la relación con Dios.

Para finalizar:

            Proverbios 28:25             
Más el que confía en el Señor prosperará.

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