Meditación Diaria

LA IRA

Primero leamos una historia;

Era un hombre que con gran facilidad tenía ataques de ira y se sentía atrapado porque no sabía cómo controlarlos.

El hombre bastante preocupado por todo esto, investigó para saber qué hacer; un familiar le habló de un gran sabio que podía aconsejarle. El hombre decidió ir a visitar al sabio, que vivía en el bosque. Una vez llegó, el hombre frente al sabio le explicó su problema, a lo cual el sabio respondió:

Amigo mío, no puedo aconsejarte si no veo algún ataque de ira de los que me estás hablando. Lo mejor es que cuando tengas alguno de estos ataques vuelvas y así yo podré verlo y aconsejarte lo mejor para ti.

Unos días después, el hombre lleno de ira como otra de las muchas veces fue a visitar al sabio, pero cuando llegó allí ya se le había pasado. Cuando el hombre le explicó esto al sabio, este contestó:

Así no puedo aconsejarte, necesito verte en el momento del ataque de ira, la próxima vez que te pase, ven a verme más rápido.

Pasados unos días el hombre fue invadido otra vez por la ira, así que salió corriendo hacía el lugar donde se encontraba el sabio, pero como en la vez anterior, cuando llegó ya no sentía ese sentimiento. A esto el sabio le dijo:

¡Vaya!, tendrás que venir aun más rápido cuando vuelvas a sentir esa ira.

A la semana siguiente, el hombre cuando empezó a sentir que la ira iba a apoderarse de su control salió corriendo hacia el sabio. El hombre llegó cansado y sin ira, como había pasado antes, a lo que el sabio le dijo:

¿Te das cuenta? La ira no te tiene atrapado, viene y se va, es un engaño y le compartió la palabra.

Efesios 4:18
18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;

Después le pregunto si oraba y leía la palabra, y el hombre le contesto que no.

El sabio le mostro en el versículo la razón de su ira, su entendimiento estaba entenebrecido por la falta de la relación personal con Dios.

El sabio le compartió la gracia de Dios y como él tenía una vida sobrenatural de gozo y paz en medio de las diferentes situaciones.

¿El hombre le pregunto que debía hacer?

El sabio lo invito al estudio bíblico para que conociera las doctrinas de la gracia de Dios y le compartió la pagina de la congregación para que cada día leyera de la palabra de Dios, también lo invitó el domingo a congregarse y que de esta manera Dios iba a alumbrar su entendimiento para que la ira no lo engañara, y experimentara la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento.

El hombre se fue feliz por las buenas nuevas que escucho y empezó a trabajar en su relación con Dios.

Recordemos lo que dice

Efesios 4:23-24
23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Para finalizar recordemos lo que dice en:

Mateo 6:33
33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas

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