LA RAÍZ

LA RAÍZ

LA RAÍZ

Hoy iniciaremos con la siguiente historia:

Cuenta la leyenda que una mujer con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:

“Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo que amas. Recuerda algo: después que salgas, la puerta se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides lo que amas…” 

La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. 

Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar, ansiosamente, todo lo que podía en su delantal. 

La voz misteriosa habló nuevamente.
-“Tienes solo ocho minutos…” 

Agotados los ocho minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró.

Recordó, entonces que el niño quedó adentro y la puerta estaba cerrada para siempre.
La riqueza duró poco y la desesperación
 ¡para el resto de su vida! 

leamos el siguiente versículo:

1 Timoteo 6:10
10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

El versículo nos advierte sobre el amor al dinero y nos dice “que es la raíz de todos los males”. Debemos poner mucha atención al leer, porque el versículo dice “el amor al dinero” no dice “el dinero.

Oramos para no caer en el engaño de llegar a amar el dinero, sino que Dios nos de la sabiduría para administrar el dinero.

El amor al dinero desplaza tu amor a Dios, vamos a:

Mateo 22:37
Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

y en el siguiente versículos Jesús dijo:

Mateo 6:24
24 Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Oramos para no caer en el engaño de amar el dinero y la riqueza, todo lo contrario, cada día debemos amar a Dios, el nos da el poder de hacer el dinero y las riquezas. 

La escritura esta para nuestra enseñanza, leamos:

Deuteronomio 8:17-18
17 y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza
18 Sino acuérdate del Señor tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas

Es decir, es Dios quien nos da la capacidad, fuerza e inteligencia para generar riqueza, nunca debemos pensar que es en nuestra propia capacidad porque pasamos a amar la riqueza, y pude convertirse en nuestro ídolo.

La riqueza y el dinero es para que los administremos sabiamente para multiplicarla, pero no debemos poner nuestra confianza en ellas, ya que no debemos vivir por vista. Por otro lado, en 1 Timoteo 6:17 la palabra nos advierte que las riquezas son inciertas y debemos poner nuestra confianza en Dios.

Amar a Dios con toda nuestra mente, nos permite disfrutar todo lo que nos da, para tener vida plena.

Por esto dice en:
             Proverbios 28:25             
Más el que confía en el Señor prosperará.

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